22 febrero 2015

Bruschetta de guacamole {cocina fusión}

Harina,  la  que  admita”, “eso  ya  lo  vas  viendo”, “hornear  hasta  que  esté”, “a  ojo”. Que levante la mano el cocinillas que no se haya enfrentado alguna vez a estas explicaciones  al pedir una receta. ¡Con la cantidad de cosas que pueden hacer que la admisión de la harina sea una u otra! En mi caso sin ir más lejos hay que tener en cuenta mucho si he dormido o no, porque la cantidad de harina será diferente. De harina y de todo lo demás.

17 febrero 2015

Bizcocho glaseado de naranja y grosellas

Estoy en plena fase de cuenta atrás. Me quedan exactamente 7 días para cumplir 40 años. Así que no tengo mucho tiempo estos días porque me paso las horas delante del espejo mirándome cada milímetro cuadrado de piel en busca de arrugas. Para mi regocijo, no hay ninguna nueva, y eso que las he buscado con el espejo de súper aumento.

09 febrero 2015

Pollo mediterráneo con aceitunas y limón

"Por motivos de calidad su llamada puede ser grabada". Llamadme ingenua pero a mí me da seguridad saber que siempre queda un registro sonoro de la faena de turno que me hayan hecho que puede ser recuperado en un momento dado. Eso hasta hoy, día en el que toda mi esperanza está puesta en el PUEDE de la frase con la que abría este post. Sólo espero que el azar haya hecho que no se grabara mi llamada...

25 enero 2015

Tarta de tomates con mostaza antigua en base de filo


Últimamente mi marido está viajando con mucha frecuencia. Con dos hijas, sus varias actividades extraescolares, Hacienda intentando recuperar de mis ahorros parte de lo que le debe la infanta de España, una nevera que se vacía la capulla sin piedad, un padrastro rebelde en un dedo, y por suerte, un trabajo al que ir cada día y que milagrosamente sigo conservando, os imagináis que los inconvenientes de estar soltera por imposición son numerosos. Pero como en todas las situaciones, el ser humano se adapta, y ahora le encuentro hasta ventajas…

14 enero 2015

Wonton frito en tiras con sal

Hay muchas formas de recuperarse de los excesos de las Navidades: propósitos de consagración a la lechuga, matrículas en el gimnasio, abstinencia de Nutella. Ninguna de ellas es tan eficaz como la que he empleado yo, pero la mía no os la recomiendo. Una bronquitis con tos de cavernícola y 10 días de antibiótico te dejan el estómago como para que no te entre ni un  krispi .  Se pierde la capa langostínica acumulada en un abrir y cerrar de ojos, pero os digo que no merece la pena. Yo el año que viene hago lo del gimnasio (lo de matricularme, que eso sólo ya adelgaza, de ir ni hablamos).
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